Cheesecake marmolado sin horno

Hoy es un día que debería ser muy alegre pero cada año me motiva menos y es que hoy cumplo años. Como todavía no me avergüenza decir mi edad, me caen 34 tacos… A ver si conforme pase el día me va apeteciendo más cumplirlos jajaja.

Ya os puse la tarta de piruleta que hice para el cumple de Bea pero es que… eran 18!!!!!! Como comprenderéis con aquella tarta no había más que para un bocao por cabeza así que decidí prepararle otra. No sabía de qué hacerla y de repente vi el calendario de Thermomix con la foto de esta tarta…. ¿Qué mas os voy a decir? Pues que la hice rauda y veloz. Estaba para chuparse los dedos y no tengo dudas de que la repetiré. Hice variaciones en la tarta porque me pareció que quedaría mejor y creo que acerté plenamente. Os pongo la receta tal y como la hice yo.

Ingredientes:

150 g de chocolate blanco

150 g de chocolate fondant

150 g de galletas oreo con relleno

75 g de mantequilla

300 g de queso cremoso tipo Philadelfia

140 g de azúcar

170 g de yogur de vainilla (como no tenía puse yogur normal y un poco de estracto de vainilla)

370 g de nata para montar

1 sobre y medio de gelatina neutra en polvo

3 ó 4 cucharadas de agua

Elaboración tradicional:

Poner en un bol apto para microondas el chocolate blanco partido a trocitos y en otro el chocolate negro igualmente partido a trozos.

Dejar la mantequilla a temperatura ambiente para que adquiera una consistencia de pomada. Con las manos (o con un procesador de alimentos) desmigar las galletas y mezclar con la mantequilla.

Verter la mezcla de galletas en un molde desmontable. Presionar bien la base con los dedos y reservar en el frigorífico o en el congelador mientras preparamos el resto.

En una ensaladera verter el queso cremoso y el azúcar. Batir bien para que quede todo integrado. Añadir el yogur de vainilla y la nata y montar durante un minuto más o menos para que quede una crema esponjosa.

Poner las cucharadas de agua en un bol pequño y calentar en el microondas unos segundos para que esté bien caliente. Añadir la gelatina en polvo y disolver bien. La receta original indicaba que calentásemos la gelatina con el agua pero como nos pasemos de calentar quedará una maseta imposible de trabajar y diluir, así que es preferible hacerlo así. Verter la gelatina ya disuelta en la crema y mezclar bien. Dividir  la crema en dos ensaladeras por separado.

Fundir en el microondas cada chocolate que teníamos reservado, empezando por el blanco. Hay que hacerlo en tandas de 30 segundos como mucho y removiendo entre tandas ya que con el calor residual se derrite más.

Una vez fundido, mezclar con la crema de la primera ensaladera con una lengua de silicona.

Repetir la operación con el chocolate negro y mezclar con la crema la segunda ensaladera.

Verter cucharadas de las dos cremas sobre la base de galletas y mezclar un poco con la espátula.

En la parte de arriba poner cucharadas de ambos colores y mezclar un poquito con una brocheta para dar el efecto marmolado.

Dejar en el frigorífico varias horas o mejor de un día para otro. Decorar al gusto.

Elaboración en Thermomix:

Poner en el vaso el chocolate blanco y triturar 15 segundos a velocidad 7. Retirar del vaso y reservar en un bol.

Sin lavar el vaso, triturar el chocolate fondant  15 segundos a velocidad 7 y reservar en otro bol.

Sin lavar el vaso triturar las galletas oreo con la mantequilla 15 segundos a velocidad 7.

Verter la mezcla de galletas en un molde desmontable. Presionar bien la base con los dedos y reservar en el frigorífico o en el congelador mientras preparamos el resto.

Aclarar el vaso y verter el queso cremoso y el azúcar. Programar 20 segundos a velocidad 4. Colocar la mariposa en las cuchillas y añadir el yogur de vainilla y la nata. Programar 1 minuto a velocidad 3 y medio.

Poner las cucharadas de agua en un bol pequño y calentar en el microondas unos segundos para que esté bien caliente. Añadir la gelatina en polvo y disolver bien. La receta original indicaba que calentásemos la gelatina con el agua pero como nos pasemos de calentar quedará una maseta imposible de trabajar y diluir, así que es preferible hacerlo así. Verter la gelatina ya disuelta en el vaso y programar 15 segundos a velocidad 3 para que se mezcle bien. Dividir  la crema en dos ensaladeras por separado.

Fundir en el microondas cada chocolate que teníamos reservado, empezando por el blanco. Hay que hacerlo en tandas de 30 segundos como mucho y removiendo entre tandas ya que con el calor residual se derrite más.

Una vez fundido, mezclar con la crema de la primera ensaladera con una lengua de silicona.

Repetir la operación con el chocolate negro y mezclar con la crema la segunda ensaladera.

Verter cucharadas de las dos cremas sobre la base de galletas y mezclar un poco con la espátula.

En la parte de arriba poner cucharadas de ambos colores y mezclar un poquito con una brocheta para dar el efecto marmolado.

Dejar en el frigorífico varias horas o mejor de un día para otro. Decorar al gusto.

1 comentario en “Cheesecake marmolado sin horno

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